Fortalecer la espalda y las piernas es algo que podrás lograr al incorporar la Halasana o postura del arado en yoga. Para aquellos que ya dominan las posiciones básicas, pasar a esta asana de nivel intermedio significa aumentar no solo la dificultad sino lograr un nivel de autoconfianza muy significativo. En Light House Yoga vamos a repasar todos los beneficios de esta posición, así como explicar paso a paso cómo hacerla correctamente.

¿Qué significa Halasana?

La Halasana, el nombre de esta postura de yoga proviene del sánscrito “hala” qué significa “arado”. La razón de esta denominación es motivada por la notable semejanza que adopta el cuerpo en su postura final con el instrumento de arado tradicional de la India.

Esta asana se suele incorporar hacia el cierre de la práctica de yoga. El motivo de esto es que su práctica eleva el estado físico y mental hacia pratyahara (interiorización de los sentidos y predispone a la persona para adentrarse en la profundidad de una sesión de pranayama o lograr la relajación profunda de Shavasana, la asana final por excelencia.

Beneficios de la postura del arado

Si te preguntas qué función tiene la postura del arado, ya mismo te contamos algunos de los beneficios que obtienes al practicar esta asana.

La Halasana o postura del arado en yoga ofrece una amplia gama de beneficios físicos. Señalemos en primer lugar su contribución para fortalecer la musculatura de la espalda, las piernas y el abdomen. Esto porque su práctica proporciona mayor soporte y estabilidad al tronco. Un aspecto a resaltar es que esta asana contribuye a aliviar la tensión acumulada en la zona lumbar y escapular, promoviendo una sensación de relajación y bienestar en estas áreas.

Siguiendo con los beneficios de la postura del arado en yoga, podemos destacar también que ejerce una presión beneficiosa sobre los nervios de la región del cuello. Este aspecto permite mejorar el funcionamiento de los nervios espinales.

Algunos expertos destacan su un impacto en el sistema endocrino, estimulando la función de las glándulas tiroides, paratiroides, suprarrenales y pituitaria. Dado que estas glándulas principales regulan a las demás glándulas endocrinas, la práctica de la postura del arado en yoga favorece el funcionamiento general de todo el sistema hormonal.

Otros beneficios importantes de Halasana incluyen:

  • El aumento de la circulación sanguínea en las piernas.
  • La relajación y el estiramiento de los ligamentos de los isquiotibiales y las pantorrillas.
  • Su práctica regular estimula el sistema digestivo, lo que puede ser de gran ayuda para quienes padecen estreñimiento y gases.
  • Algunos señalan a la Halasana como una postura ideal para estimular los órganos reproductivos.

Finalmente, es importante señalar que la Halasana se considera terapéutica para diferentes dolencias como el dolor de espalda, el dolor de cabeza, el insomnio y la sinusitis. Estas particularidades la convierten en una asana de gran valor para promover la salud y el bienestar general.

Cómo hacer la postura del arado

Para hacer la postura del arado en yoga recomendamos seguir las siguientes indicaciones:

  • La postura del arado en yoga se iniciar acostándose boca arriba sobre tu esterilla
  • Tus brazos deben estar relajados a los costados del cuerpo.
  • Flexiona las rodillas, manteniendo los pies apoyados en el suelo y las rodillas apuntando hacia el techo.
  • Realiza una inhalación profunda mientras elevas ambas piernas del suelo. Extiéndelas hacia arriba hasta que queden perpendiculares a tu torso.
  • Exhala mientras usas la fuerza de tus músculos abdominales y buscas llevar las piernas por encima de la cabeza. El objetivo es llevar los pies hacia el suelo que está detrás de ti.
  • Una vez que los dedos de los pies toquen el suelo detrás de la cabeza, flexiona los pies. Los dedos deben estar curvados en dirección al suelo.
  • Dobla los codos y apoya las manos en la parte baja de la espalda, cerca de las caderas. Los dedos pueden apuntar hacia los pies.
  • Debes alejar los pies de la cabeza y, al mismo tiempo, empujar con las manos en la espalda. Esto para ayudar a elevar las caderas por encima de los hombros, profundizando la postura.
  • Baja los brazos al suelo. Puedes dejarlos extendidos al costado del cuerpo con las palmas hacia abajo, o entrelazarlos por detrás de la espalda, estirando los hombros.
  • Mantén la postura de Halasana durante aproximadamente cinco respiraciones profundas y uniformes. Concéntrate en mantener la estabilidad y la respiración.
  • Para deshacer la postura rueda lentamente la columna vertebral hacia el suelo, una vértebra a la vez. Mantén el control del movimiento utilizando los músculos abdominales.
  • Continúa bajando las piernas de forma controlada hasta que toda la espalda quede apoyada en la esterilla. Puedes flexionar las rodillas si lo necesitas para proteger la zona lumbar.

Variantes de Halasana

Te dejamos aquí algunas variaciones de esta postura:

Postura del arado en yoga con una manta doblada debajo de los hombros

Esta modificación de Halasana es excelente para quienes se inician en la práctica o experimentan molestias en la parte superior de la espalda y los hombros. El uso de una manta doblada proporciona un soporte suave y ayuda a proteger la zona cervical.

Para hacerlo debes colocar una manta doblada hasta obtener una altura cómoda que eleve tus hombros ligeramente. Túmbate boca arriba de manera que tus hombros se apoyen firmemente en la manta, cerca del borde.

Debes asegurar que tu cabeza y la mayor parte de tu cuello queden fuera del borde de la manta, descansando directamente sobre el suelo. Esto permite que tu cuello se extienda libremente. Tus hombros deben presionar la manta, creando una base estable para la postura.

Luego procede a realizar los pasos ya indicados para elevar las piernas y mantener la posición que ya te indicamos de la postura del arado.

Ardha Halasana pies en la pared

Una recomendación si eres principiante o sientes mucha tensión las primeras veces de la postura del arado en yoga, es acercar tus pies a una pared antes de elevar las piernas. A medida que ganas flexibilidad, podrás descender las piernas hacia la pared a tu propio ritmo.

Prasarita Halasana

Una de las variaciones de la postura del arado en yoga es esta, la Prasarita Halasana. En esta, la principal diferencia se observa en la posición de las piernas. En Halasana tradicional, las piernas se mantienen juntas y extendidas por encima de la cabeza. Contrariamente, en Prasarita Halasana, las piernas se abren a una distancia más ancha, manteniendo la extensión.

Los beneficios potenciales de Prasarita Halasana son similares a los de Halasana, incluyendo el estiramiento de la columna, hombros y la parte posterior de las piernas, así como el fortalecimiento de la espalda, cuello y abdomen. Sin embargo, Prasarita Halasana proporciona un estiramiento más intenso en la parte interna de los muslos y la ingle, además de mejorar la flexibilidad de la cadera.

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