La postura de Adho Mukha Svanasana no solo es un símbolo universal del yoga, sino también una herramienta poderosa para fortalecer, estirar y equilibrar el cuerpo y la mente. Aunque puede parecer sencilla, es una postura cargada de detalles y beneficios para practicantes de todos los niveles. Desde aliviar la tensión en la espalda y los hombros, hasta energizar el cuerpo y calmar la mente, Adho Mukha Svanasana es mucho más que una simple transición dentro de una práctica de yoga.

Dicho esto, en este post de Lighthouse Yoga te guiaremos a través de los beneficios, la técnica correcta y algunos consejos útiles para perfeccionar tu Perro Boca Abajo. ¡Sigue leyendo y descubre cómo esta postura puede transformar tu práctica!

Cómo realizar la postura Adho Mukha Svanasana – Paso a paso

La postura de Adho Mukha Svanasana o Perro Boca Abajo, es una de las asanas más emblemáticas y practicadas en el yoga. Es ideal para estirar, fortalecer y relajar el cuerpo. A continuación, te explicamos cómo realizarla paso a paso:

1) Comienza en la postura de la mesa (Bharmanasana):

Coloca las manos y las rodillas en el suelo. Asegúrate de que las muñecas estén alineadas con los hombros y las rodillas con las caderas.

2) Coloca las manos firmemente en el suelo:

Separa los dedos de las manos y presiona las palmas contra el suelo. Mantén los dedos apuntando hacia adelante y distribuye el peso uniformemente entre las manos.

3) Levanta las caderas hacia arriba y atrás:

Inhala profundamente y, al exhalar, levanta las rodillas del suelo mientras empujas las caderas hacia el techo. Tu cuerpo debe formar una «V» invertida.

4) Estira las piernas gradualmente:

Si eres principiante, puedes mantener las rodillas ligeramente flexionadas. Si tienes más flexibilidad, intenta estirar las piernas sin bloquear las rodillas. No te preocupes si los talones no tocan el suelo, esto no es el objetivo principal.

5) Alinea la espalda y los hombros:

Alarga la columna vertebral y evita encorvar los hombros. Mantén los omóplatos alejados de las orejas y el cuello relajado.

6) Ajusta la posición de los pies:

Los pies deben estar separados al ancho de las caderas, con los dedos apuntando hacia adelante. Mantén una base estable.

7) Respira profundamente:

Permanece en la postura durante 5-10 respiraciones profundas. Concéntrate en alargar la columna y en la conexión entre el cuerpo y la respiración.

8) Sal de la postura con cuidado:

Para salir, baja las rodillas al suelo y regresa a la postura del niño (Balasana) para descansar.